Todo comenzó hace más de 20 años en la ciudad de San Nicolás de los Arroyos, cuando Antonio Pereyra fundó Gidan, una pequeña empresa con una visión clara: brindar soluciones de alta calidad en el mundo de la óptica automotriz y los acabados de precisión.
Con esfuerzo, dedicación y una pasión genuina por el oficio, Antonio fue construyendo una reputación basada en el trabajo bien hecho. Desde sus primeros días, la empresa se especializó en la metalización por alto vacío, un proceso técnico de excelencia que permite recuperar y embellecer ópticas y faros con resultados idénticos a los de fábrica.
Con el paso de los años, el crecimiento fue natural. Los servicios se ampliaron incorporando el armado y venta de ópticas y faros, la reparación y venta de paragolpes, la fabricación y reparación de brazos de espejos en fibra de vidrio, y la metalización de espejos curvos y parabólicos para seguridad, brindando soluciones no solo al sector automotriz sino también a espacios comerciales e industriales que requieren equipamiento de alta precisión.
Y con ese crecimiento llegó también un nuevo nombre: Faros de los Arroyos, identidad que hoy representa todo lo que se construyó a lo largo de dos décadas.
Veinte años en el rubro nos enseñaron que detrás de cada trabajo hay un cliente que confía en nosotros. Por eso combinamos tecnología especializada con el trato cercano y personalizado que solo da la experiencia.
Hoy somos referentes en San Nicolás de los Arroyos y la región, con un equipo comprometido, procesos probados y la garantía de quienes llevan más de 20 años haciendo bien su trabajo.
Porque la calidad no es un accidente — es el resultado de años de dedicación.